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El desencuentro como oportunidad

Autoras: Virginia Cinquegrani y Milagros Schroder

Resumen

¿Qué pasa cuando el proceso en sí mismo parte de un desencuentro? Si bien la corrección parece una tarea solitaria, no lo es. Quien corrige profesionalmente mantiene varias conversaciones simultáneas y constantes con quienes editan, escriben, diseñan, entre otros. Estos interlocutores conocen, en mayor o menor medida, el trabajo del corrector y sus funciones. Entienden, dentro de la cadena, el eslabón que ocupa esta profesional o este profesional de la corrección.

En un momento crítico de la industria, el puesto de quien corrige es uno de los más afectados dentro de las editoriales: trabajo excesivo y mal pago. Las tareas que se solicitan son superiores a las que ocupan el propio ejercicio de la profesión. Al pedir más, la ecuación es desproporcionada porque los valores presupuestados (pensados desde lo que debería hacer quien corrige) no se condicen con las tareas solicitadas. Esto inevitablemente genera un desencuentro entre la realidad y lo ideal. En innumerables ocasiones, el proceso editorial convierte a la corrección en una tarea rezagada. Esto desvaloriza los tiempos de trabajo y la formación de quienes la ejercemos profesionalmente.

Estamos obligados a buscar nuevos caminos cuando no encontramos, en el proceso editorial, el lugar de la cadena que buscamos para el ejercicio digno de nuestra profesión. Donde hay palabra escrita, hay trabajo para el corrector o la correctora. Correrse del trabajo de la editorial tradicional permite ampliar los horizontes laborales y fortalecer el papel de la corrección en la comunidad.

¿Existe vida profesional más allá de las editoriales? ¿Cómo es el mapa laboral del corrector? En industrias donde no se habla el mismo lenguaje, quien se dedique a la corrección deberá explicitar su tarea, ajustar sus condiciones y sus formas de trabajo, explicar los beneficios de su intervención y desarrollar diversas habilidades para congeniar con otros actores en la nueva cadena de edición de un texto, ya no de circulación comercial/editorial. En estas cadenas también intervienen profesionales de la traducción, del diseño y la maquetación, entre otros actores ya conocidos del proceso editorial.

Esta ponencia buscará desarrollar qué pasa cuando el proceso editorial no reconoce la labor profesional de quien corrige y necesitamos salir al encuentro interdisciplinario con actores del proceso editorial por fuera de la industria editorial.

Reseña biográfica de las autoras 

Virginia Cinquegrani es correctora de textos especializada en textos académicos. Trabaja tanto para autores particulares como para clientes internacionales (BID, ONUSIDA, entre otros). Participó de proyectos sobre lenguaje claro.

Milagros Schroder es correctora de textos especializada en textos digitales. Tiene diez años de experiencia. Entre diversos proyectos, se destaca su colaboración con el Instituto Geográfico Nacional. Desde hace cinco años, trabaja como docente en la tecnicatura para la corrección de textos del Instituto Mallea.

Virginia Cinquegrani y Milagros Schroder son socias en Proyecta, una plataforma de capacitación para profesionales de la lengua para que lleven adelante sus emprendimientos profesionales.

Eje temático en el que se inscribe la ponencia: El corrector y los demás actores del proceso editorial.